Ella.

Ella está cansada. Cada día es un losa que cae, pesada, sobre sus hombros… Se siente sola y cuestionada. Cada vez más ratas abandonan el barco y le faltan manos para colocar parches y evitar el hundimiento. Hay días que lo ve lejano; otros, lo ve inminente. Aunque sabe que tiene sus incondicionales. Los que la querrán siempre, pase lo que pase, y que se lo demuestran contínuamente con una palabra de aliento, con un gesto de cariño, con un “aquí me tienes”. Y de un manotazo distraído aparta de su pensamiento a esa gente que la ataca, la critica y la cuestiona, como siempre, sin saber y creyendo saberlo todo. Imaginando una vida que no es la suya. Crucificándola por unos pecados que no ha cometido. Marcándola con mentiras.ella 2

Ella flaquea. Los ojos ya no le brillan, la sonrisa es una mueca. Se traga las lágrimas mirando a sus hijos, pensando qué hacer. Todo está gris, casi negro. La luz se resiste a aparecer.

Hoy se ha levantado con la firme determinación de bordar esa entrevista. La segunda, milagrosamente, en la misma semana. La primera resultó prometedora, pero a largo plazo. Esta puede ser la que la mantenga viva hasta que llegue el proyecto que espera, el flotador que le puede llevar a buen puerto.

La ha preparado bien. Va con un dossier, donde explica su idea, ajustando al máximo los costes, para que vean que resulta rentable, que quitando de aquí y poniendo allá, pueden sacarlo adelante. Y que ella es la persona que necesitan.

Se sube al tacón, se pone el vestido: “¿estará pasado de moda?” piensa. “Hace tiempo que no me lo pongo”. Y su mente vuela a aquellas mañanas de carreras y prisas, cuando dejaba a los niños, en el colegio, recién estrenado el día e iba a trabajar después. A trabajar…

Se pinta los labios.  Se mira al espejo y coge la seguridad y la confianza y se las bebe. De un trago. Apurando al máximo y sin dejar una gota. “Hoy vas a triunfar”. Se jalea, se anima, se convence. La sonrisa parece casi sincera, y el brillo en sus ojos aparece, tímido.

Acaba de llegar. Puntual. Saluda y estrecha manos. Entra a un despacho inmenso, oscuro y fresco. Pasan dos segundos y está rodeada. Como un cristiano en el Coliseo, acosada por leones que la miran, hambrientos. Caras desconocidas, sigue estrechando manos, y de repente le invade un mal presentimiento.

Hace su propuesta, firme, clara y concisa. Ha dado muchas vueltas a su discurso, e incide en lo que ella sabe que es importante. Explica el proyecto. La postura es correcta, una sonrisa, mira a los ojos, y controla el gesto, que tiene tendencia a volar, solo.

“Queremos que trabajes gratis”. Silencio. “Seis meses y luego tratar de de establecer un fijo”. Gratis. Seis meses. Tratar de. Es instintivo: ella se lleva las manos a la cabeza,  apoya los codos, esconde la cara. La rabia, el cabreo, la frustración y la indignación están bailando en su corazón, y teme que alguno de ellos pierda el ritmo. El barco se va a hundir, y ya no sabe donde buscar parches. Ella no quiere todo. Ella quiere lo justo.

Son cinco segundos. Recupera el control, y cruza los brazos sobre el pecho. Le importa una santa mierda que su postura indique que está a la defensiva, porque realmente se siente atacada. Los ojos le brillan, pero es ira, y una sonrisa cínica y llena de rabia le brota en los labios.

Mientras, le explican que no tienen dinero. Ella mira el espantoso y carísimo tapiz, de unos 30 metros cuadrados, que cuelga, lángido, e indiferente a la injusticia, en la pared de enfrente, y con cuya venta ella viviría meses. Que no pueden invertir nada. Y un reloj de oro baila en una muñeca, iluminando la mentira con su brillo, que se ríe, como su dueño, en la cara de ella. Están muy mal, y no pueden invertir un euro, repiten. Ahora es cuando piensa si el tacón, infinito, que esta mañana le hacía ver el mundo desde otra perspectiva, sería una arma mortal, clavado entre los dos ojos que rehuyen su mirada bajo kilos de gomina.

ella 1Ella respira hondo. Se lleva la mano al pecho. Sonríe otra vez. Esta vez su sonrisa está desprovista de todo sentimiento. Explica los precios REALES de su proyecto, y los que ella propone, para que sean conscientes del ajuste. Siente que predica en el desierto. Les informa de que su tiempo tiene un precio, y de que ha de pensarlo. Pero ya ha tomado una decisión. Se compromete a contestar por escrito, la semana entrante. Y así será. Solo hará una consulta más.

Se pone en pie con tranquilidad, aunque su corazón, espoleado por un cabreo infinito y poderoso, golpea su pecho con tanta fuerza que cree que lo pueden escuchar. Alisa distraídamente  la falda del vestido. Coge el bolso y la dignidad. Estrecha manos. Se va. Cabeza alta y paso firme.

Ella, también es él. Todos los días. Él o ella.  Ella y él. Ellos. Cualquiera puede ser ella. Cambiad tacón por corbata, vestido por chaqueta. Un trabajo por otro. Pero la situación no cambia. Y cada vez es más frecuente.

Todos los días.

Estoy absolutamente convencido que ninguna riqueza del mundo puede ayudar a que progrese la humanidad. El mundo necesita paz permanente y buena voluntad perdurable.
(Albert Einstein)
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14 pensamientos en “Ella.

  1. Se que puede sonar a respuesta vacía, pero alguien, en algún lugar valorará ese trabajo y entenderá que te necesita para que su empresa se desarrolle, por supuesto “invirtiendo” y “pagando” lo que sea justo.
    Tanto va el cántaro a la fuente…que la final…
    Que sea muy pronto!!!
    Un besín

  2. Jo nena, de verdad que esto es algo que se está cebando con los más débiles,…. que no es que lo seamos nosotras,… pero no somos “poderosas”. Somos tenaces, positivas, y sí POSITIVAS, porque esto que estamos viviendo es una puta mierda y seguimos en pie, levantándonos luchadoras, con esperanzas, aunque poco a poco parezca que desaparezcan,… pero sabes?? Confío en que los buenos ganaremos,… esto tendrá que explotar en el puto culo de quienes nos ha llevado a esta situación.
    Mucho ánimo preciosa,… ya sabes que estoy aquí,… siempre leyéndote y apoyándote.
    Muaks!

    • Poderosas. Llevo pensando en tu respuesta desde anoche, y creo que tienes razón… desgraciadamente es una cuestión de tener poder. Ese que está mal otorgado, ese que ostenta el ignorante y el ambicioso. El que les da derecho a hacer y deshacer vidas.
      Un abrazo enorme.
      Gracias, guapa

  3. Relato digno de guión de película….desgraciadamente basado en hechos reales…
    Mucho ánimo…para Ella.

  4. Alguien me dejó tu post, según me dijo veía algo similar en mi bio y en tu post, yo lo agradezco porque de verdad que es muy bueno lo que has escrito, la lástima es que es una historia tan repetida que carece de originalidad. Mientras lo leía mi mente iba de un lado a otro y no sé porqué he encontrado paralelismos entre lo que ocurría en los campos de concentración y tu historia, verás, te explico: Una historia ocurrida en los Campos de Concentración Nazis era por sí sola y aislada algo tremendamente duro y antihumano, sin embargo esa misma historia comparada con las que ocurrían a diario en ese mismo Campo no dejaba de ser una historia más, algo habitual, carente de importancia dentro de ese terrible lugar. De igual modo me venía a la mente tu historia, si nos la hubiesen contado hace seis años sería algo duro, difícil de entender y asumir, sin embargo hoy se ha convertido en la realidad de muchos de nosotros en el día a día, hasta que llegas a un punto en el que tu ilusión por encontrar gente que merezca la pena se va marchitando y empiezas a pensar que este mundo, que nosotros los humanos, no somos tan humanos.
    Me da mucha rabia ver como hay personas que se aprovechan de la inteligencia de los demás, con la astucia de saberse más tontos y la vanidad de saberse más poderosos porque su circunstancia es diferente.
    En fin, no te cuento nada nuevo, este comentario no deja de ser una ratificación a tu post y aunque los deseos no nos dan más que ligeros y pasajeros ánimos, yo me sumo a los de otros y te deseo que alguien, algún día, pronto, vea que tu vales más que ellos y sepan utiilizar su astucia con inteligencia.

  5. No me extenderé, cualquier palabra mía está de sobra.
    Sólo quiero decirte que has rasgueado acordes hace tiempo no oídos en la caja de resonancia de mi alma.
    Te doy las gracias por ello…

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