Superviviente

Este post lleva en borradores meses.
Supongo que siempre hay un motivo que te impulsa a sacarlo a la luz. El mío está claro, hoy, ahora y de momento es personal, pero lo suficientemente poderoso como para decidirme a dar el paso.
Solo espero que alguien se vea identificado y actúe en consecuencia. Deseo con todas mis fuerzas que cambie la vida de otra mujer o de otro hombre.
Se que va a tener consecuencias, pero no me importa. Ayer le decía a alguien que cuando haces uso de la verdad no tienes nada que temer.
(y aquí va un inciso y un aviso a navegantes: voy a seguir haciendo uso de la verdad en otros aspectos de mi vida, porque ya estoy harta de abusos. Pero esto es harina de otro costal)

Sin animo de levantar ampollas (o sí, francamente ya no me importa), vaya por delante que hablo desde mi punto de vista, que soy consciente de que existe (y conozco) casos de hombres maltratados y de denuncias falsas. De mujeres mal asesoradas, con sed de venganza que hunden la vida de un hombre. Pero también hay mujeres muertas. Asesinadas a manos de sus parejas por un “o mía o de nadie” y eso es escalofriante.

Las heridas están cerradas, no hay rencor (entre otras cosas porque no soy capaz de guardarlo, porque el rencor ocupa espacio y se lo roba a otros sentimientos más positivos) pero la cicatriz queda ahí, para recordarte lo que pasó. Y aunque no os lo creáis, publicarlo supone dar otro paso hacia delante.
El texto no está revisado, porque si lo hago, posiblemente volviera a borradores tres meses más, y ayer tomé esta decisión, y quiero ser fiel a mi misma. Asi que lo iré haciendo después de publicar.
Allá vamos.

La relación entre maltratador(a) y víctima se gesta a lo largo de mucho tiempo. Al principio es imperceptible. Como cuando plantas una semilla: no ves que algo crece, pero cuando asoman las hojas, ya ha echado raíz.
Los maltratadores son personas inseguras, con un bajo concepto de sí mismos, acomplejados y claramente inferiores a su víctima, que se aprovechan del amor que alguien siente por ellos para apoderarse de su vida y así ejercer control sobre algo o alguien. Una persona que juega con el amor de su pareja para conseguir poder es deleznable.
abuso 1Minando tu autoestima y tu moral van apoderándose de tu forma de actuar y la moldean a su antojo. Dejas de ser tú misma.
El maltratador es siempre el chico encantador y sociable, el vecino adorable y ejemplar al que todo el mundo tiene en consideración.
Es el hombre bueno de su casa que trabaja limpia, cose, plancha, y se preocupa por “esta chica, que es una tarambana y no hago carrera de ella”. El maltratador es perfecto y todo el mundo le quiere, y está en este mundo para sacarte del pozo de inmundicia en el que vives y para dar una patina de estilo a la mierda que tú eres.
Al principio no eres consciente del maltrato, y crees que lo hace porque te quiere. De hecho piensas que te lo mereces, en tu fuero interno buscas justificaciones para un comportamiento atroz. Y lo triste es que las encuentras. El maltrato va extendiendo sus garras y de repente te descubres, sin atreverte a vestir como antes, el hecho de comprarte algo te genera un cargo horrible de conciencia porque consideras que le estás robando, no hablas en público, porque solo dices tonterías y mucho menos con miembros del sexo contrario, porque eres una puta. Y miras al suelo. Sufres humillaciones públicas en forma de broma jocosa que son aplaudidas por sus fans (es que es un chico tan majo…)

De puertas a dentro es aun peor. Se despoja de la máscara y es cruel. La humillación ya no es un chiste, es un puñal que se te clava en los ojos, en el alma. No sabes qué hacer, ya nada ocurre como debería y no aciertas a darle gusto hagas lo que hagas. La ansiedad te consume, estás atrapada.

A veces reúnes valor para hacerle frente, te enfadas, le dices que no puedes más, que es excesivo, que la situación es insostenible. Él reflexiona, medita y te pide perdón. Ese perdón es una trampa, es la llave que abre el siguiente ciclo de abusos, y que tú le das al perdonarle y decirle que le quieres, que sabes que todo va a cambiar y que vais a ser muy felices.

Pero nada cambia. Pasan los días y los pasas agotada. Todo lo haces pensando en si él dará su aprobación. Acabas sentada en el borde del sofá, estrujándote las manos, nerviosa, esperando oir el sonido de la llave, ese que anuncia que empieza otra vez tu guerra, ese que te hace ponerte en pie como un resorte, para demostrarle que no, que no eres una vaga, que no estás todo el día tirada en el sofá. maltrato verbaPorque él tiene razón, no vales para nada, y no haces lo suficiente, y tú te lo crees, aunque hayas estado trabajando fuera de casa, hayas hecho la compra, la cena, planchado, lavado y sacado brillo una por una a todas las hojas de todas la plantas de tu casa. Le justificas. Él está muy cansado y si no fuera por él no llevarías la vida que llevas. Se lo debes todo. Le perteneces. Y acaba otro día más, otro día en el que te metes en la cama, te muerdes los puños y te tragas las lágrimas hasta que te quedas dormida, deseando soñar. Deseando no despertar.

Algo dentro de ti sabe que la vida que llevas es una puta mierda. Y llega ese momento, después de AÑOS, cuando reaccionas, cuando se hace un poquito de luz, y ves. Y tienes dos opciones: resignarte a tu suerte, y seguir en sufriendo, porque te guste o no, lo reconozcas públicamente o no, ya eres consciente de que algo no va bien, o plantarle cara al problema y buscar una solución. Y eso te da aun más miedo porque temes las represalias.
Y ahora empieza la segunda parte: desnudar tu alma frente a una desconocida, mostrar tus vergüenzas, tus miedos. Y llorar, llorar mucho. Pero esas lágrimas son lágrimas que te van limpiando. Con cada una de ellas, sale una culpa falsa, una excusa inexistente, un yo me quieropeso sobre tu conciencia. Y te vas sintiendo más ligera, y más segura. La medicación te ayuda a controlar la ansiedad, y la terapia te recompone y empiezas a darte cuenta de que puedes. Tienes una amiga que te cree y en la que te apoyas y ya no te sientes sola, y empiezas a sonreir. Y levantas la cabeza, y abres lo ojos y ves que el mundo está ahí para que tú te lo comas.
Y llega un día en el que por fin eres libre. Tu heridas se han cerrado y ahí están las cicatrices. Y ahora las muestro orgullosa, porque son el recuerdo de una guerra que he ganado.

Solo una cosa más. Os dejo una frase de Desmond Tutú, Premio Nobel de la Paz:

“Si permaneces neutral en situaciones de injusticia, has elegido el lado del opresor”.

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31 pensamientos en “Superviviente

  1. Eres lo mejor Rubix, me encanta ver como abres ventanas de tu desván cerebral y le dás un buen “Ventilaje” que se lleva esas telarañas nocivas y tiras a la basura todos esos trastos viejos que no sirven para NADA . TQ+

  2. Me has dejado perplejo! Lo siento muchísimo, sabes que me twcaes muy bien y me sabe muy mal porque tienes una enorme personalidad, originalidad y humor. Por lo menos te has quedado con dos enormes tesoros que son la luz de tu vida. Cualquier cosa cuenta conmigo de verdad. Un twabrazo

  3. Yo lo he vivido por varios caminos y cuando te das de bruces con la realidad, asusta tanto que no quieres creer. Pero un día, lo asumes y es cuando comienzas a luchar. A mi me han dicho tanto y me lo he creído, que cuando me dicen lo contrario ahora, lo bueno, tampoco me lo creo. Pero lo haré.

    Me costó media vida llegar a ser quien soy hoy, y sé que me va a costar otra media ser plenamente quien está escondida detrás de lo que ahora se ve. Pero lo lograré, como muchas otras.

    Ahora ya me miro en el espejo y no me avergüenzo, y lo cuento a quien me conoce pero sé que será muy difícil -salvo que un hombre se enamore perdidamente de mi- que entienda ciertas cosas que todavía me pasan.

    Me alegra que lo hayas podido escribir. Yo siempre digo que escribir alimenta, y en ciertos casos, libera el alma.

    Te doy la enhorabuena, no solo por esto, por todo!

    • El día que asumes que te están jodiendo la vida es de lejos el peor, porque eres consciente de que te han arruinado la vida. Y efectivamente eso acojona.
      En cuanto a comportamientos adquiridos, es verdad que son difíciles de erradicar.
      Me ha costado saber que hay hombres buenos, que hay hombres que quieren… y aun así, ahora, sigo siendo recelosa.

      Un beso infinito.

  4. Bufff….sin palabras… pelos de punta…
    Un silencio cómplice, acompañado de un fuerte abrazo, para alguien que te inspira admiración como tú.
    Mucho ánimo para seguir adelante, de alguien que lee tus tuits cada mañana, y que recibe energía positiva de ellos… Siempre cargados de genialidad!
    Con todo mi cariño.
    jose @asesoriatecnica

    • Es una historia del pasado que he querido ventilar para que más personas sepan que se puede.
      Pero me quedo los abrazos para mi.

      Y va otro de vuelta!

  5. Genial. Me alegra que lo hayas publicado. Como bien dices es un paso muy importante. Exponerlo al mundo te sitúa en ese plano que nos dice a todos: “¡lo conseguí!”. Sin ningún género de dudas. Un beso y … Felicidades 😉

  6. Simplemente BRAVO…porque has llegado hasta el día de hoy…porque has sido capaz de crear un futuro para tí y tus minosyos…porque has creído en tí y en tu capacidad, aunque haya nubes en el horizonte, lágrimas, zancadillas, decepciones…un besoteeee

  7. Escalofriante pero real. Te sigo desde hace poquito y siento que hayas tenido que pasar por algo así. Me parece injusto, nadie se merece semejante humillación y falta de respeto. Sólo quiero felicitarte, primero por afrontarlo, por solucionarlo, por salir adelante, y segundo por atreverte a contarlo. Eres muy valiente y eso te hace especial.

    Quisiera mandarte un fuerte abrazo y un besote aún más grande. ENHORABUENA 🙂

  8. Simplemente: nena tu vales mucho !!!! eres valiente y del infierno se sale, cuando se conocen casos muy cercanos se entiende mejor la pesadilla.
    un beso

  9. Soy hija de madre maltratada física y verbalmente por mi padre durante mis primeros años y maltratadora verbal ella misma a su vez en mi adolescencia, en compensación a todo el daño recibido -infinita y profunda herida-, en ese circuito vicioso que es la violencia intrafamiliar. Muchos años de terapia, crecimiento personal, auto conocimiento y autoconciencia y océanos de lágrimas (mi monstruo es mi padre, mi monstrua es mi madre: y también y sobre todo les amo).
    Ahora crío a mi hija de 18 meses y veo cuánto “automático” y reaccionario tengo en mis actitudes al estar al límite y cómo ataco a mi pareja. Suerte de nuestro amor, su comprensión y mi “darme cuenta”, pero he de estar muy atenta.
    Enhorabuena por ti y por tus hijos. Es MUY IMPORTANTE sacarles de ese circuito.
    Te felicito, te lo agradezco y te abrazo. Fdliz cumpleaños, tía auténtica. Eres de lo mejor de la red ♥♥♥

    • Es cierto. Hay que romper el circulo.
      Valiente eres por contarlo aquí, por darte cuenta y por luchar contra ello.

      Gracias por contarlo en esta Caja.

      Un beso enorme.

  10. Hola de nuevo Peich, mujer guapa por dentro y por fuera. Tu sabes perfectamente que todos y todas atravesamos etapas difíciles. Son etapas que nos marcan, son etapas que conforman nuestra personalidad, pero son etapas superables porque nos conducen al crecimiento personal.
    Según un informe de la OMS, El 30% de las mujeres han sufrido algún tipo de violencia por parte de su pareja, esto nos moldea. El modo de relacionarnos también configura nuestra mente y nuestras respuestas, pero lo importante es que se puede transformar. Una nueva manera de vincularse también crea una nueva manera de estar en el mundo. Nuevas relaciones generan nuevas conexiones.
    Todo ello no solo es comportamental, también deja marcadas nuestras estructuras cerebrales. El poder modifica las estructuras del cerebro y la base psicofisiológica también conforma nuestra personalidad. Se está investigando y la neurociencia cada día muestra nuevos descubrimientos al respecto. Según Richard Davidson: La plasticidad neuronal es una noción que ha ido ganando terreno en el mundo de la neurociencia. Ha surgido de las evidencias que nos muestran que nuestro cerebro está en permanente proceso de transformación, a lo largo de toda su vida.
    La terapia y las nuevas relaciones sanas, nos recuperan. Ya sabes que ese es mi trabajo, y es tan gratificante ver recuperarse a mujeres auténticas, mujeres sencilla, mujeres poderosas, cultas, inteligentes, jóvenes y mayores… Ver crecer a estas mujeres que han padecido en un momento de su vida malos tratos (del tipo que sea) es una tarea que me llena de esperanza en el futuro.

    Informe de la OMS
    http://www.infocop.es/view_article.asp?id=4677&cat=53

    Richard Davidson: La plasticidad neuronal
    http://www.mindfulness-salud.org/multimedia/videos/la-plasticidad-cerebral-por-richard-davidson/

    • Eres una joya.
      Ahora mismo estoy en ese proceso. Rompiendo vínculos y creando nuevos, rehaciendo mi vida, cambiando actitudes, aprendiendo del pasado para no revivirlo. Creo que estoy cerrando los 10 (sí 10) años más amargos de mi vida. Por causas ajenas a mi y pos causas propias. Por haber tardado en reaccionar o por no haberlo hecho bien. Por no haberme conocido y no haberme dado oportunidades.
      He estado en un círculo vicioso muy malo que he decidido romper hace no mucho. Y ahora me siento otra.
      Tu respuesta me confirma que estoy en el camino correcto y que nunca es tarde… He estado estigmatizada y aunque he hecho terapia, no he querido salir hasta hace relativamente poco. Por miedo, básicamente.
      Ahora se que debo (y puedo) volar sola.
      Gracias, una y mil veces.

      Un beso enorme.

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