Dar.

Hoy estoy triste. Gris. Dispersa e inconexa. Mucho me temo que las palabras que seguirán a éstas serán un fiel reflejo de mi estado de ánimo, pero necesitaba sacar todo fuera. Exponer las miserias del alma, y poner en remojo la pena, que así sale mejor al lavar.

El otoño, como a muchos, me revuelve entera, y tampoco mi situación personal ayuda. Trato de ser optimista, de enfrentar y afrontar los retos con una sonrisa. Pensar en quién quiero y en quién me quiere suele ser una bonita manera de ahuyentar fantasmas. Pero las relaciones personales, muchas veces, lejos de alimentar el espíritu,  son fuente de decepción y de frustración.

Entregarse a una persona sin condiciones es uno de los actos de amor más hermosos que existen. No pensar en qué te va a ofrecer, sino en todo lo que tú puedes darle. Y no me refiero únicamente a las relaciones de pareja. Están los amigos, los hijos. Trato de convencerme de que, dar sin esperar, es la mejor manera de espantar las decepciones. Sacudiendo a manotazos la angustia que provoca el miedo a no ser correspondido, doy. Me doy. Una y otra vez. Y me miento. Nos mentimos. Porque lo cierto es que esperamos ser correspondidos. El devastador encanto de las relaciones humanas.

Duele dar y no recibir, por mucho que hagamos del altruismo nuestra bandera. Duele volcarse en alguien y ser invisible. Duelen el rechazo y el egoísmo ajenos. Lo prudente, lo inteligente, es no esperar nada, lo humano es hacerlo. Querer, desear, necesitar que te quieran. Saber entregar y saber recibir, un juego de compensaciones, un toma y daca que debe mantener un equilibrio, para que nada salte por los aires.  Vencer nuestras inseguridades, tumbar los celos, luchar contra demonios. Asustar al miedo, si hace falta. Dar. Una y otra vez, inasequibles al desaliento, ignorando el desprecio, esquivando la indiferencia. Hasta que ya no puedes más y bajas los brazos. Y lloras, y te das cuenta de que sangras,  y empiezas a lamer tus heridas, cuando ves que tu esfuerzo es inútil, que las rocas no sienten, no dan, no aman. 

Aun así, algunos seguimos intentándolo. Nos levantamos, nos rehacemos, sacudimos la ropa, y volvemos a ponerla en su sitio, descolocada y revuelta tras la batalla. Recogemos los trozos del corazón, desperdigados aquí y allá, tratando de recomponerlo para que no se noten las cicatrices. Y volvemos a empezar. Volvemos a sentir la necesidad de darnos, deseando no volver a tropezar con la misma roca. Pero… errar es humano.

Sobre el papel las cosas se leen de una manera, sobre el corazón la lectura siempre es diferente.

Sigamos viviendo. Sigamos amando. Sigamos llorando.

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22 pensamientos en “Dar.

  1. Errar es humano y todos hemos cometido el mismo error en mayor o menor escala. Hace tiempo una persona me dijo que nunca más volvería a pasar por ello, porque sólo mostraría interés por aquellas personas que demostraran interés primero por ella. Yo lo apliqué al pie de la letra y es posible que me haya dejado pasar buenas oportunidades, pero al final ha merecido la pena al encontrar a alguien que realmente me está demostrando día a día lo que dar sin esperar nada a cambio.
    Un beso fuerte y hazme caso, al final siempre sale el sol ;-))

    • Pues ser un buen consejo. El problema es cuando vas cerrándote más, cuando te cuesta empezar de nuevo… Eso es lo que me preocupa.
      Un beso.

  2. MA, lo bueno es que te conoces a tí misma, y sabes que por mucho que lo intentes seguirás dando de nuevo, porque eso es parte de tu genética y de tu carácter. Esas secuencias ATCG no hay quien los mueva. Pero creo que se necesitan más MA en este mundo, aunque al final sean los emisores de cariño/amor desinteresados, siempre tiene que haberlos, para que el resto o los que son receptores únicamente se puedan ver reflejados. Tú siembra, siembra y siembra, que al final algún día recogerás….y si no es así, te conozco….volverás igualmente a sembrar. Quien siembra tiene esperanza…Besos

    • Estoy cansada Nacho. Muy cansada… De que se me malinterprete, de que crean conocer mi vida y de que en base a eso me den con la puerta en las narices. Harta, frustrada, jodida, quemada.
      Pero con esa sensación incalificable de “tengo que seguir adelante como sea”. Qué te voy a contar que no sepas…
      Un beso.

  3. padezco de este tipo de episodios, describes los mismos sentimientos que vivo y casi casi sentimos la misma intensidad de tristeza. es chistoso, pero esta tarde tengo pensado escribir en mi blog una especie de “cura” para que duren lo menos posible estas etapas, por ai te quieres pasar por ahí más tarde. pero antes de que esto suceda… te abrazo!

  4. Lo importante es seguir de pie. Sabiendo que tras una decepción viene una ilusión, que lo que das, antes o después, lo recibes duplicado. Paciencia, tesón y serenidad. Mi abrazo

  5. Las segundas oportunidades existen. Y las terceras. Y las cuartas.
    Me ha conmovido tu post. Seguro que esa fuerza que se intuye en tus palabras la pones en todo. No es menos cierto que duele. Pero también duele no sentir.

    • Creo que es el peor de los males. No sentir, no ser capaz. O sentir para uno mismo, que tambien hay gente que solo sabe mirarse el ombligo.
      Es una mutilación emocional.

      Un beso y muchas gracias.

  6. ” Amiga…… perdona si hoy me meto en tu vida, pero te estoy sintiendo tan perdida…..” Esto dice la canción. Y querría yo hacerte ver que “no eres tu” sino el signo de los tiempos.

    Todos buscamos amor, pero no somos capaces de darnos como una relación se merece. Y seguimos buscando cuando quizàs no es el momento, pero tenemos tanta necesidad de querer y ser queridos……

    Se que es un momento duro. Se que te han decepcionado. Muchos y muchos. Necesitas la serenidad para alejarte de esa voràgine y esperar que el refranero “matromonio y mortaja del cielo bajan” haga un poco de magia.

    La vida es dura, querida Peich. Te mereces lo mejor. Llegarà, y quiero que te encuentre sonriente y dispuesta como siempre lo estuviste.

    • Pilar: eres mi remanso de paz particular en medio de la tormenta.
      Gracias por darme la calma que me falta. Tu serenidad es admirable. Ya la querría yo para mi.

      Un beso.

  7. Es duro dar y casi nunca recibir….pero si sólo diéramos cuando alguien mostrara interés, igual todo se volvería más frio (aunque seguramente, menos doloroso).

    Yo prefiero dar (y estamparme), porque quien se lo merezca, creo que lo sabrá valorar.

    Y si doy a alguien que no lo merece….pues qué le vamos a hacer! eso que se lleva! igual tarde o temprano, la vida le hace aprender de ello. O no….en cuyo caso, al menos fui coherente conmigo misma…

    🙂

    • No te lo discuto, Laura… pero de vez en cuando, la satisfacción de recoger lo sembrado y no ver un erial…
      Un beso y gracias!

  8. Si no existieras, con tu especial y única forma de ser, no podríamos definir la amistad, la fidelidad, la fuerza, la honradez, la sinceridad, la lucha…en fin un cúmulo de “cosillas” que te definen y a la vez te hacen diferente a los demás.
    Ten en cuenta que las personas así no estamos de moda para muchos…pero como han dicho más arriba personas como tú son necesarias a pesar del vacío que dejan las experiencias de la vida.
    Hay que seguir caminando y como Mafalda aconseja “poner una sonrisa en tu cara para desentonar con el mundo”.
    Un besotee

    • Hija mía, Belen, cada vez que te loe, me haces sentir como una superwoman.
      Pues nada, hagamos caso a Mafalda y desentonemos.
      Otro beso!

  9. Cuando encuentras letras entrelazadas que escribe otra persona y te sientes identificada con cada palabra solo queda suspirar… pero sobre todo reflexionas por inmediatamente quieres dar un consejo, y te queda de repente en blanco, y te dices ¿pero si lo vivo? ¿me esta pasando? un concejo que quizás no llego por que al final me di cuenta que serian a veces palabras vanas que caen en un pozo sin fondo… y Como dices “Sigamos viviendo, sigamos amando y sigamos llorando…” y sobre todo sigamos luchando cada día por atrapar esa felicidad que siempre esta a nuestro lado…. Un Beso … Gracias por permitir envolverme en tus hermosas letras….

  10. Tras cualquier tropiezo siempre siemmpre siempre hay que levantarse y seguir …siempre amanece y siempre sale el sol aunque a veces se esconda entre las nubes y Peich nunca hay que olvidar que hay que querese mucho a una misma, alguien me dijo hace unos años: quiereté mucho porque cuando tu te mueras se muere tu mejor amiga…
    un beso guapa
    Bego

    • Si yo me quiero… casi siempre, de verdad. Pero a veces te decepcionan. Y habías depositado ilusiones en cosas y/o personas que descubres que no merecen la pena, y te jode.
      Gracias Bego.
      Un beso

  11. O, como decía Robert Redford en una escena de “El mejor”: “Sigamos jugando”.
    Porque la vida es un juego de valientes, en el que no arriesga el alma, nunca podrá optar a recibir el premio (cariño, amor).
    Entiendo lo que sentías al redactar esta entrada, lo he sentido y lo siento, algunas veces. Porque está claro que la vida es menos dolorosa para los que, por egoismo o por miedo, no “dan” y sólo reciben. Pero los que son, somos, capaces de hacer ambas cosas, disfrutamos más, creo yo, de cada regalo recibido, por pequeño que sea.
    Así pues, sólo me queda desear que las heridas de la última batalla se te curen pronto, porque cuando vuelvas a ponerte en pie, alguien más volverá a darse cuenta de lo hermosa que eres también por dentro, y deseará recibir una mínima parte de todo lo que tú das.
    Un besazo, rubia.

    Izaskun (@Iva_63)

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