Nosotras, ellos y el sexo

Cada día estoy más convencida: en lo concerniente al sexo y artes amatorias diversas, los hombres y las mujeres hablamos idiomas distintos. Mi opinión personal es que, aun en pleno SXXI hay tabúes, prejuicios y vergüenzas y por ende, no hablamos entre nosotros, lo que nos aboca al desastre de la insatisfacción sexual, con todo lo que ello implica. Sea como fuere, la cuestión es que nos cuesta llegar a entendernos, que nos complicamos (también) nuestra vida sexual, cuando es lo único gratificante que nos queda gratis… a casi todos.

Hay dos papeles diferenciados. Los hombres sois impulso, velocidad. Nadie niega el encanto o-ca-sio-nal de un “aquí te pillo, aquí te mato”, pero hasta para eso, ha tenido que existir una subida previa de la libido. Una mirada, un roce, una palabra susurrada al oído, unos labios distraídos en el cuello, una mano que cae sobre la cadera. Algo. El sexo, en la mujer, no es por generación espontánea, no dais a un botón, agitáis y listo. NO.  Que una vez que colocáis el mástil en posición, pretendéis izar la bandera a toda velocidad, y os olvidáis de lo bonito que es subirla despacito, para que ondee al final arriba, gloriosa.  Y repito: NO.  Tampoco se trata de  que mováis tres veces las cadera y vosotros y vuestra pareja os fundáis en “El Orgasmo”. E-RROR (bueno, a lo mejor algunos de vosotros sí. En ese caso, os recomiendo que visitéis algún especialista porque, eso, queridos, se llama eyaculación precoz. Y os aseguro que por muy multiorgásmica que sea vuestra pareja, o por mucha facilidad que tenga para llega al clímax -odio esta palabra, pero ya se sabe, los sinónimos y tal- no se ha enterado de nada.)

Supongo que ahora mismo, muchos hombres leéis esta reflexión, y clamáis a los cielos, sacudiendo enérgicamente  la cabeza de izquierda a derecha, y jurando por Tutatis, por Odin y por Durex, que sois los mejores amantes del universo, que vuestras parejas son transportadas a otra dimensión espacio temporal, que llegan al paraíso cada vez que les hacéis el amor. Pero es posible que no sea así.

Es aquí cuando entramos en juego nosotras. Frente al impulso y la velocidad masculinos, la mujer ha sido (y hago hincapié en el tiempo verbalindecisión y vergüenza. Esa maldita manía de no hablar, de no contar, de no romper tabúes y del miedo a experimentar. De haber asumido un papel pasivo en el sexo durante generaciones y del reparo que nos produce sacudirnos el polvo (antes de echarlo) y lanzar las bragas al viento y pedir qué, cómo , cuándo y dónde nos gusta…Y NO nos gusta. No penséis en qué dirá él, porque la mayoría de las veces (salvo perversiones innombrables) estará encantado de la vida (y ahora los que sacudías antes enérgicamente la cabeza de un izquierda a derecha, las sacudís, también enérgicamente,  de arriba a abajo. La cabeza. La que está sobre los hombros, digo). 

Afortunadamente las cosas cambian, y cada vez más mujeres tenemos claro qué hacer, y que no hacer entre unas sábanas (o donde se tercie) no nos importa llevar la voz cantante, cosa que ellos agradecen, porque son primarios, y poco imaginativos (pero os necesitamos igual, chicos) y porque están cansados del papel de macho dominante, seguro. Porque no hay nada más excitante que una mujer que sabe, y que sabe lo que quiere. Y porque no hay nada más peligroso que una mujer insatisfecha (Kirchner, Merkel…) Porque el sexo, es otra manera de relacionarse. Y esa relación mejora, como todas, con la experiencia y con el diálogo.

Tengo la seguridad de que el mundo sería un lugar mucho mejor, si practicáramos más sexo. Amén de los beneficios indiscutibles de su práctica para la salud… Pero eso, lo dejo para los que saben. De sexo. O no…

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16 pensamientos en “Nosotras, ellos y el sexo

  1. como siempre, es un placer leerte y ademàs tienes razòn y lo expones muy acertadamente.

  2. Ayyyy…el día que os enteréis que los hombres fingimos nuestros orgasmos…jajajajaja. 😉

    Muy bueno, me has recordado además no sé porqué el chiste del marido que encañona a la dependienta del banco de semen y le hace beber una probeta, jajajaja

  3. Muy buen post, guerrera.

    Si, nos falta aprendizaje en lo fundamental, las relaciones humanas. Sexuales o de cualquier tipo. Suspendemos. Seguimos sin darles el lugar y la importancia que semerecen. Ignoro porqué. Al final, todos perdemos.

  4. Muy bueno Peich, como siempre. Haz el amor y no la guerra, elige las armas y la manera en que te gusta que las utilicen contigo 😉
    un abrazo

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