Convencionalismos

No todo es blanco ni negro. Existen los grises, entonces ¿por qué nos empeñamos en clasificar a las personas?

convencionalismosCreamos listas excluyentes: si eres republicano, no puedes ser de derechas; si estás a favor de los derechos de los animales, eres una roja recalcitrante, lo mismo que si condenas el aborto eres una ultraderechista radical. Si criticas al presidente del Gobierno, pasas inmediatamente a lucir una gaviota en tu solapa. Sin concesiones. Si das el pecho a tu hijo hasta los dos años, solo puedes ser una hippie con los pelos del sobaco hasta las rodillas, de la misma forma que si decides obviar la epidural. Lo contario también de categoriza como “señora anticuada”

No puedes creer en Dios y ser de izquierdas, no puedes criticar a la Iglesia y ser creyente, las amistades entre hombre y mujer son inviables porque, cuando una mujer (o un hombre) tienen suficiente atractivo físico (y lo acaban teniendo, porque para gustos, los colores)  el “oponente” solo busca sexo. Grupos, clases, categorías cerradas, donde tendemos a guardar a las personas por un gesto, una palabra, una forma de vestir o una opinión. Algo aislado e inamovible. Y en eso nos quedamos, sin ir más allá. Guardamos, archivamos y etiquetamos. Se acaban las oportunidades. Tú eres lo que yo he decidido que seas, estás en tu cajita, con tu color, y nadie me baja de ese burro. Es cuando se llega al fanatismo, cuando las opiniones de los demás caen en saco roto. Hacemos prevalecer la nuestra por encima de todo e irremisiblemente  llegamos a la falta de respeto.  Es cuando inevitablemente, nos vamos a equivocar.

Creo  ciegamente en el poder de los matices, siempre intento ir un paso más allá, escarbar un poco en lo que las personas enseñan y hurgar en lo que esconden, que suelen ser mucho más grande, para bien o para mal. Porque, incluso nosotros mismos, nos dejamos llevar por las masas, nos autoclasificamos en la categoría que consideramos que se ajusta más a lo que creemos ser, y obviamos el resto. No es cómodo justificar que hay cosas que no van con el “estereotipo”. Muchas veces los demás acaban conociéndonos mejor que nosotros mismos cuando les abrimos las puertas. ¿No es maravilloso? Ayudarnos a crecer

Creo que no se puede censurar a nadie por una ideología, por unas creencias, por unos gustos, por una forma de pensar que NOSOTROS tipificamos desde un criterio personal y privativo, porque la mayoría de las veces, encontramos el punto de desencuentro y ahí se acaba todo. Somos seres sociales… ¿por qué no nos lo demostramos a nosotros mismos?

Vamos a abrir un poco la mente, estoy segura de que nos llevaremos gratas sorpresas…  vamos a ser tolerantes y a contar hasta diez. Ahora mismo, cuando releo este post veo que TweetDeck me avisa de la llegada de tweets  a mi TL de un grupo que aborrezco, por extremista, pero al que considero importante seguir para no tener una vista parcial de las cosas, para tener mi opinión bien formada. Y porque está integrado por personas. Y el capital humano es lo más valioso de todo.

Solo hay un blanco, y un negro. El resto son grises.

Venga…!

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9 pensamientos en “Convencionalismos

  1. El ser humano, dentro de toda su complejidad, siempre tiende al orden. Colocar los libros de la misma colección, del mismo autor, del mismo formato para simplificar una realidad tan compleja y variada que se hace demasiado grande para el común de los mortales. Si a esto aun le sumas el miedo a la exclusión, a la soledad y la necesidad de sentirte parte de algo, llegan los estereotipos, las estéticas, las modas, los partidos políticos, los equipos de fútbol y demás. No dejan de ser simplificaciones de una realidad más compleja y tan difícil de aceptar y descubrir, que tendemos a quedarnos con la superficie, con la mínima expresión personal de cada uno. Y dejamos de ser nosotros para aspirar aparentar lo que queremos ser.

    Buena entrada.

  2. Me chiflan los grises…pero la gente no te entiende cuando escuchas, cuando aceptas otra opinión diferente a la tuya…CON RESPETO…y no te enfadas por que alguien te lleve la contraria ( me ha pasado tantas veces)…siempre aparece alguien que te acaba llamando “tonta”…y se me olvidaba para formarse una opinión hay que tener siempre presente que la historia tiene varias versiones.
    En fin me gusta seguir siendo yo…seguir creciendo y aprendiendo todos los días, porque cualquiera te puede enseñar una nueva tonalidad de gris.

  3. Los absolutismos, los “ismos” que nos gustan tanto, nos hacen caer muchas veces en los extremos. Yo creo que lo soy, lamentablemente, al menos en un aspecto de la vida. Nadie es perfecto, menos yo.
    Sin embargo, creo que la gran virtud de estas redes sociales o el mal llamado mundo 2.0, es que nos sirve para ver el mundo tal como es. De distintos colores, y en sus diferentes escalas de grises, pues todos somos únicos e irrepetibles y ante una misma situación hay diferentes y legítimas opiniones o maneras de ver la cotidianidad de la vida con sus grandes y pequeños problemas.
    Este mundo globalizado, cada vez más chico, nos enseña ( o nos debería enseñar) de una vez por todas, que no somos dueños de la verdad, que nuestra opinión, siendo quizá válida, hay otras tan legítimas y ciertas y que en su conjunto, se logra conocer la óptima, pues los aportes de cada cual, deberían enriquecernos, deberían alimentar nuestros conocimientos, nuestros puntos de vistas y aprovechar el otro.
    Naturalmente, que esto es un proceso que no se logra de la noche a la mañana, pero si creo, que será más beneficioso para todos algún día.
    Lo genial de todo esto, es que los que escriben en blogs, o en medios multimediales de cualquier tipo, alimentan temas de tanta importancia para todos, como los que he leído en este excelente Blog, que en definitiva todos salimos después de leer, con una sensación espiritual e intelectual rica que debemos aprovechar.
    Ese es el mérito que veo en este tipo de medios, de literatura que no tiene otra pretensión de expresar un particular punto de vista, pero que es más valioso, que cualquier escrito docto o largos ensayos, sobre cualquier tópico, pues en su sencillez, entrega pensamientos profundos, en la mayoría de las veces y que deja al lector con una sensación de haber aprendido algo, haber notado una conducta especial en él y quizá lo deje madurando esa idea expuesta y produzca un cambio en su pensar.
    La vida está hecha de grandes “pequeños” detalles y la suma de esos, nos forman en la esencia de lo que somos. Y esos grandes, gigantes “pequeños” detalles, los encontramos a diario en el mundo, al alcance de nuestra mano, gracias a personas como esta insigne mujer que ya empiezo a admirar, pues logra el objetivo de entregar a otros, un simple pero profundo punto de vista, sobre un tema relevante, como lo es la conducta de los seres humanos, llenas de blancos y negros, olvidándonos, que hay 7 colores básicos y a partir de ellos, millones de matices preciosos y que en su conjunto, llenan de color y de alegría, de penas y nostalgias; de retos y metas, nuestras vidas.
    Gracias nuevamente, señora María de los Ángeles, su pluma ágil, amena, precisa, serena, inteligente, tiene mucho que seguir dando y aunque no lo crea, esas pocas letras, sí serán fecundas en millones de seres humanos. ¡¡¡ Wow, que responsabilidad !!! Pero hermosa.
    Desde Chile, Fernando Rodríguez Guzmán, @FRodríguezG

  4. Personalmente no acostumbro a clasificas a la gente (asi me va) no dejo que una primera impresión prevalezca hasta que me cale su espiritu y asi pueda pensar con claridad e idoneidad…

    Estoy completamente de acuerdo en lo que dices de los matices y por eso no muestro el aspecto que deberia dada mi posición social y por eso me llevo muchas criticas y la desconfianza de la gran masa, masa que por otro lado me busca cuando comprenden que serán apoyados pese a sus actos anteriores.

    Mi mujer me llama confiado, comprensivo (y un par de cosas más que no vienen al caso) pero no lo puedo evitar, ni quiero. Este modo de actuar me hace pensar que soy grande y busco lo mismo en la gente que compone mi equipo…

    Como no me gusta clasificar no me gusta estar clasificado, pero comprendo que es naturaleza humana y por tanto acabo tragando.

    Procuro comprender a los que no están de acuerdo conmigo, y es por eso que me molesta sobremanera que ni siquiera se me escuche cuando intento postular sobre mis ideas, pero bueno en pleno 2011 sigo siendo un perroflauta (mentalmente) y un empresario (en mi oficio) y un pasota (en mi apariencia)…

    Esto es lo que vivo a diario y a diario tienen que sufrir mis allegados 😉

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